El gobierno iraní ha enfriado este viernes las perspectivas de un próximo acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Próximo. Lo ha hecho por boca del portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, quien ha manifestado que las diferencias con EEUU son ahora mismo «profundas y amplias». Ismael Bagei ha dado otro paso más allá al asegurar que el acuerdo necesita más tiempo que unas semanas de negociación.
Anteriormente, Marco Rubio había afirmado en la cumbre de la OTAN que, si bien se han producido avances, «queda trabajo por hacer». En el encuentro con sus aliados, el secretario de Estado de EEUU les ha instado a sumarse a un plan, que se supone militar, para reabrir el estrecho de Ormuz si Washington no llega a un acuerdo con Teherán.




