Opinión
Manuel Fermín Manuel Fermín Academia de la Historia / Manuel Fermín
En este artículo se critica el ingreso a la Academia Dominicana de la Historia un autor que conbsidserta un mitio la matanza de Moca, accioón que se atribuye a Dessalinesa
Por Manuel Fermín
En un guiño a la obra del doctor Jean Price – Mars, esta institución ha concedido ingreso a un intelectual fariseo que también niega hechos tristisimos ocurridos en tiempo de las invasiones haitianas, y nos referimos al señor Alberto Despradel Cabral, cuando lo pondera así: “por reunir dos dimensiones que han acompañado buena parte de su trayectoria: el servicio diplomático a la RD y una sostenida vocación por el estudio de la historia nacional”.
Es realmente increíble y contradictorio porque el “historiador” en la conferencia “Mitos y Realidades en las Relaciones de RD y HAITÍ”, pronunciada en Flacso (Hoy, 19 de febrero 2016), el autor señala: “uno de los mitos es el de pensar los dominicanos que Haití es cualquier cosa”; “que muchos han señalado a los haitianos como sanguinarios cuando en realidad son considerados como héroes; asimismo, otro mito es, el que muchos dominicanos piensan que la Matanza de Moca fue contra dominicanos cuando en realidad fue contra españoles que tenían esclavizados a los negros”.
Son sus palabras literales, pero qué decían los “no sanguinarios”: “Yo, os presento la felicidad y la desgracia: escoged”, (Toussaint L’overture, 1801); “Dominicanos: no existiréis sino en cuanto mi clemencia se digne preservaros…, pronto serán sepultados bajo los escombros de vuestra capital”, (Jean Jacques Dessalines1805); “No les dejaremos gallinas ni gatos vivos… Yo los perseguiré hasta el fondo de sus bosques, y hasta las alturadel Cibao, sin piedad, ¡como a puercos cimarrones!”, (Faustino Soulouque, invasión 1849).
Nos deja espantados y escandalizados negar eventos asentados en nuestras mentes de las amenazas constantes y las desgracias causadas por estas huestes que aterrorizaron a poblaciones indefensas. Lo negado por Price – Mars en La República de Haití y la República Dominicana: Las Carreras, Santome…, imagino que lo avala su alumno.
Ante infame negación, ¿es digno abrir de par en par la puerta de la Academia a un historiador con esta conducta?. No es esto lo que se espera de una institución que debe velar por el patrimonio histórico del pais.





