
En un escenario imponente y cargado de mística como el Wrigley Field de Chicago, el jardinero dominico-estadounidense Joshua Báez hizo su debut absoluto en las Mayores con los St. Louis Cardinals, convirtiéndose en el primer jugador en toda la historia de la MLB en conectar tres cuadrangulares en el partido de su estreno.
Con apenas 23 años, el imponente prospecto destrozó por completo el pitcheo de los Chicago Cubs en una exhibición de poder puro que dejó boquiabiertos a los miles de fanáticos presentes y al mundo del deporte.
La histórica jornada comenzó de la manera más dramática posible en la parte alta de la segunda entrada.
En lo que fue el primer turno al bate de su carrera, Báez no esperó absolutamente nada y castigó el mismísimo primer lanzamiento del abridor de los Cubs, Matthew Boyd, con un descomunal y salvaje batazo de 449 pies por todo el jardín central.
Con este estacazo, Báez se transformó en apenas el undécimo pelotero en la rica historia de la franquicia de San Luis en botar la pelota en su primera oportunidad al bate.
La monstruosa conexión se posicionó de inmediato como el segundo jonrón más largo para los Cardinals en toda la temporada 2026, superado únicamente por un misil de su compañero y vigente campeón del Derby de Jonrones, Jordan Walker.
Tres entradas más tarde, el show de la joven promesa continuó al sacudir un soberbio bambinazo solitario por la banda izquierda para romper el empate y poner la pizarra 4-3 a favor de los visitantes.
Así llegó a la MLB
Báez, quien fue seleccionado originalmente por San Luis en la segunda ronda (puesto 54 global) del Draft de 2021, justificó con creces su estatus como el prospecto número 3 de la organización tras haber sido llamado desde las menores apenas el viernes.

Su ascenso al equipo grande era inminente luego de destrozar la sucursal Triple-A en Memphis, donde en 103 compromisos dejó una formidable línea ofensiva de .256 de promedio, acompañada por 34 cuadrangulares, 90 carreras remolcadas, 21 bases robadas y un imponente OPS de .901.
Lo visto en Chicago no fue una casualidad, sino la explosión de un talento dominicano que ha llegado a la Gran Carpa para hacer historia grande desde el primer día.




