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¿Qué pasó con el hombre preso en San Crsitóbal y que al salir murió?

Un velo de misterio rodea la muerte de una persona poco después de salir de un destacamento policial en la provincia de San Cristóbal, donde permaneció seis días bajo custodia. Se trata de Miguel Antonio Lucas Valenzuela.

San Cristóbal, RD.-El hombre, de 44 años, falleció en el Hospital Regional Juan Pablo Pina. Un caso que aún no ha sido esclarecido por las autoridades y que vuelve a poner en entredicho el proceder y las prácticas de los agentes policiales en el ejercicio de sus funciones.

Su primogénito, Danny Miguel Valenzuela, de 21 años, fue quien lo vio con vida por última vez bajo un panorama desolador.

Cuenta que la víctima pasó sus momentos finales con fiebre, moretones en el cuerpo, los labios agrietados y vomitando sangre. Ya no podía caminar, hablar, ni realizar sus necesidades básicas. A pesar de su gravedad, no recibió atención médica.

Recuento de los hechos

“Él estaba bien, estaba nítido cuando se lo llevaron preso”, expresó sumergido en la angustia el joven.

El joven tenía esperanza de volver a ver a su papá con buena salud, pero esto no sucedió. “El día que lo soltaron, yo tuve que llevar a mi papá al Pina en mi motor: sin poder caminar, sin fuerza para subirse en el motor y me preguntaba que para dónde vamos, y yo le dije que para el hospital, porque él estaba malo, y la policía ni quiso llamar a una ambulancia», relata.

Hoy, el fallecimiento de Miguel Antonio Lucas Valenzuela ha dejado sumida en el dolor a la comunidad de Calle Bonita, en el municipio de Hatillo, San Cristóbal. Su partida deja a una familia destrozada y a cuatro hijos en la orfandad: Danny Miguel de 21 años, Yoeiny 19, Roselyn 16 y Ángel Luis 15.

  1. Las sospechas

Miguel Antonio Lucas Valenzuela residía solo en la calle Bonita, en el municipio de Hatillo.

En la comunidad era conocido como un padre de familia, que se ganaba la vida vendiendo números de lotería mediante una red de bancas. Los pagos de la rifa eran procesados a través de un dispositivo tipo “verifone” no autorizado.

Según señalaron sus familiares, esta actividad comercial fue el motivo alegado para su arresto policial.

“El solo trabajaba para mantener a sus hijos”, exclamó con angustia y desesperación, Miguel Ángel Lucas Maldonado, padre de la víctima.

El pasado miércoles, 8 de julio, en la tarde, fue el día en que fue buscado por agentes policiales con su fotografía. Justo en su residencia fue detenido Lucas Valenzuela y permaneció recluido en una celda de la Dirección Regional de la Policía Nacional en San Cristóbal.

Ante las circunstancias del hecho, la familia sospecha que hay algo oculto detrás del caso, debido a que consideran que se trataba de un delito menor y a la forma en que fue llevado a la cárcel, que no corresponde a lo establecido por la ley.

«Hay manos oscuras en el caso. Hay manos negras, porque esto no fue a lo loco. El capitán andaba con una foto del hijo mío para buscarlo preso. Cuando fui a buscarlo nunca me lo dejaron ver y cuando lo sacaron fue completamente arrebentado, votando sangre por boca y nariz y llegando al médico se murió», expresó con tristeza, el padre de la víctima, quien presenció su detención en Calle Bonita.

En adición a estas acciones, indicó que durante el apresamiento le fue incautado su motocicleta, más su vehículo.

En los días que pasó preso “no dejaban verlo ni nada. Tenía días con fiebre y él pedía que le llevaran la comida. Él decía que le llamaran a su hermana, que él se estaba muriendo y que lo sacaran de ahí, pero los policías nunca vinieron a darnos la noticia”, narró Epifanio Lucas Maldonado, tío paterno de la víctima.

Familiares cuentan que el día que lo liberaron fue por una abogada en San Cristóbal, identificada únicamente como Nelly, quien al observar el estado de salud pidió que lo soltaran.

“Por la abogada Nelly, que estaba ahí, fue que lo soltaron. Ella dijo: ese muchacho no puede estar aquí adentro, a ese muchacho hay que llevárselo», expresó.

Exigen justicia

Mientras el Ministerio Público y la Policía Nacional han puesto en marcha una investigación sobre el caso, familiares de la víctima exigen justicia.

Como forma de protesta, el jueves, horas antes de su entierro estacionaron el ataúd con los restos de Miguel Antonio Lucas Valenzuela en la sede del destacamento de San Cristóbal que lo vio con vida por última vez.

“Nosotros pedimos justicia. Pedimos que eso se aclare porque hay algo oculto aquí. Ellos nunca dejaron que nosotros lo viéramos y no querían que habláramos con él por algo lo hacían. Para nosotros fue el acuerdo que me hicieron”, expresó el padre de la víctima mientras se encontraba en las inmediaciones del Palacio de Justicia de San Cristóbal.

Asimismo, el abogado del caso, Carlos Rodríguez declaró que en lo que se investiga el hecho continuarán exigiendo justicia.

“Vamos a seguir depositando instancia, solicitando de que se esclarezca las causas que dieron origen a la muerte de este pobre muchacho”, sostuvo la defensa.

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