NacionalesPortada

UNA FERIA del libro con gastos millonarios y beneficios mínimos

Anoche se inauguró la Feria Nacional del Libro. Pero la verdad es que esa feria se ha quedado muy corta. Se trata de una iniciativa que es buena, pero la forma cómo se implementa no le deja al país. O el beneficio es mínimo. En tanto su montaje requiere de muchos millones.

En dicha feria los libros no se venden. Al menos eso dicen los libreros. Y los escritores de los libros pasan desapercibidos. Entonces se promueve el libro, pero estos no se  venden y los escritores se quedan en el anonimato. El libro debe ser el protagonista, y con los libros, los escritores.

¿Qué se destaca mucho en la  feria? Los llamados “stand” de diferentes instituciones. Eso es lo que más brilla. La chulería de las estructuras que  levantan dichas entidades para exhibir asuntos de su interés. El años pasado llamó mucho la atención el “stand” del Tribunal Constitucional, parta poner un ejemplo.

Naturalmente, el evento se presta para pasear, para excursiones, para recreo…Mucha gente va a la feria. Las escuelas y colegios llevan sus estudiantes. Eso es bueno. La palabra “libro” queda privilegiada porque durante la feria se menciona más que nunca; pero nada más. Porque como dijimos los libros no se venden, según los libreros, y los escritores, autores de los libros, pasan sin pena ni gloria. Y de los escritores jóvenes, ni se diga.

Entonces, se gasta una millonada con resultados muy cuestionables. Por eso, como fiesta de la cultura, la feria del libro no llena su cometido.

Así, se repetirá mil veces, y no por ello el libro será protagonista realmente y los escritores mucho menos. Es hora de revisar el montaje de dichas ferias y no continuar montándola de manera mecánica.  No están sirviendo para llenar su cometido. Para no decir que no sirven.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Close

Adblock Detectado

Por favor, considere apoyarnos mediante la desactivación de su bloqueador de anuncios.