Portada
Cientos dan último adiós al merenguerero Alex Bueno
Hoy, 29 de junio de 2026, las puertas del Teatro Nacional Eduardo Brito se abrieron desde las nueve de la mañana para recibir a cientos de dominicanos que llegaron con el corazón roto y "Colegiala" en los labios.

El merengue más emblemático de Alex Bueno —ese que cruzó generaciones, fronteras y décadas— fue el hilo invisible que unió a todos los que vinieron a decirle adiós al hombre que, sin haber tomado una sola clase de canto, se convirtió en el favorito de los cantantes.
Flores, lágrimas y teléfonos levantados capturando el momento. Pero sobre todo, voces. Voces que tarareaban, que cantaban bajito, que cerraban los ojos y viajaban de regreso a algún momento de sus vidas en que «Colegiala» sonaba de fondo. Porque eso es lo que hacen las canciones de Alex Bueno: te llevan de vuelta.
El merengue que lo definió para siempre
«Colegiala» no fue solo un éxito. Fue el sello. La firma sonora de un hombre que nació en San José de las Matas con una voz que parecía un regalo del Cibao entero. Desde que la canción explotó en las radios dominicanas, quedó grabada en el ADN musical del país. Hoy, mientras su cuerpo reposaba en capilla ardiente, esa misma melodía volvió a sonar —esta vez, como despedida.
La escena se repitió una y otra vez durante las tres horas que duró el velatorio público: alguien empezaba a cantarla, y los demás se sumaban. No hacía falta ponerse de acuerdo. «Colegiala» es de todos.


