Opinión
Pymes electorales / Julio Hazín
La JCE miró hacia otro lado mientras pequeñas estructuras aseguraban fondos públicos con padrones ajenos
Por Julio Hazín
La JCE quiere regular el registro y la desafiliación de militantes mediante una plataforma digital y validación biométrica. Suena técnico, pero toca una fibra que la clase política evita: la autenticidad de sus padrones. Si la norma se aplica con rigor, muchas organizaciones desaparecerían por simple aritmética. Durante años, miles de personas prestaron su cédula para inflar partidos sin vida real, a cambio de promesas de empleo o simple militancia reciclada. La JCE miró hacia otro lado mientras pequeñas estructuras aseguraban fondos públicos con padrones ajenos. Esta vez, la medida podría ahorrar millones y desmontar la industria de las Pymes-electorales que viven más del subsidio que de la representación.
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