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Turistas tuvieron que correr para salvar sus vidas en incendio Bayahibe
Francesca Valentino, una mujer de 46 años originaria de la provincia de Verona, murió durante el incendio. Su fallecimiento conmocionó especialmente a esa región del norte de Italia, de donde procedía una parte importante de los turistas hospedados en el hotel. Los diarios de Verona dedicaron amplios espacios a la cobertura de la tragedia y siguieron de cerca el retorno de los sobrevivientes

La mañana había comenzado como cualquier otra en el Caribe. El mar lucía tranquilo frente a las playas de Bayahíbe y cientos de turistas disfrutaban de uno de los destinos más visitados de República Dominicana. Algunos desayunaban. Otros se preparaban para una excursión. Muchos aprovechaban los últimos días de unas vacaciones largamente esperadas.
Poco después del mediodía, todo cambió.
Una enorme columna de humo comenzó a elevarse sobre el complejo Viva Dominicus Beach. En cuestión de minutos, el fuego se extendió por varias áreas del resort, obligando a una evacuación masiva de cerca de 1,700 huéspedes. Entre ellos había 285 italianos y decenas de argentinos que terminaron viviendo una experiencia que describen como una pesadilla.
«Corrimos por nuestras vidas», relató uno de los turistas argentinos al recordar los momentos en que las llamas comenzaron a propagarse. Los testimonios recogidos por medios argentinos coinciden en una misma escena: gritos en los pasillos, huéspedes golpeando puertas para alertar a otros visitantes y personas abandonando las habitaciones sin saber exactamente hacia dónde dirigirse.
La evacuación fue tan rápida que centenares de huéspedes dejaron atrás equipajes, pasaportes, dinero en efectivo, tarjetas bancarias, medicamentos y objetos personales. Algunos lograron tomar sus teléfonos móviles antes de salir. Otros escaparon con la ropa que llevaban puesta.
«Veíamos cómo el humo avanzaba cada vez más rápido. Había gente llorando, gente corriendo hacia la playa. Nadie entendía bien lo que estaba pasando», contó una turista argentina. Otro huésped recordó que había bajado a desayunar cuando comenzó la emergencia y nunca pudo regresar a su habitación.
Desde la playa, los evacuados contemplaron una imagen difícil de olvidar: enormes llamaradas elevándose sobre el complejo turístico y densas columnas de humo negro cubriendo el cielo azul del Caribe. Lo que hasta minutos antes era un escenario de descanso se había convertido en una zona de emergencia.
Una víctima que conmocionó a Italia
Para los italianos, la tragedia tuvo además un rostro concreto.
Francesca Valentino, una mujer de 46 años originaria de la provincia de Verona, murió durante el incendio. Su fallecimiento conmocionó especialmente a esa región del norte de Italia, de donde procedía una parte importante de los turistas hospedados en el hotel. Los diarios de Verona dedicaron amplios espacios a la cobertura de la tragedia y siguieron de cerca el retorno de los sobrevivientes.
«Primero escuchamos los gritos. Después vimos el humo. Salimos sin pensar en nada más», relató uno de los viajeros italianos al regresar a su país. Otra turista explicó que dejó atrás su pasaporte, todas sus pertenencias y el equipaje porque el humo ya había invadido el pasillo. «No había tiempo para pensar. Solo para correr», declaró.
Las pérdidas materiales se multiplicaron conforme avanzaban las horas. Familias enteras descubrieron que habían perdido toda la ropa que llevaron al viaje. Otros turistas se quedaron sin documentos de identidad, boletos de avión o medicamentos esenciales. Algunos regresaron a Europa únicamente con una pequeña mochila prestada o con ropa facilitada por otros huéspedes.




