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Robots desfilan en pasarela en Seúl, Corea Sur
Robots humanoides compartieron pasarela con modelos humanas en un inusual desfile de moda celebrado en Seúl, evidenciando cómo la inteligencia artificial física comienza a abrirse paso en la vida cultural de Corea del Sur

El evento, denominado Mach33: Desfile de Moda con IA Física, tuvo lugar en el recién inaugurado Galaxy Robot Park, un complejo dedicado a la robótica y el entretenimiento tecnológico en la capital surcoreana. La iniciativa fue organizada por Galaxy Corporation, empresa enfocada en la convergencia entre tecnología y cultura.
Durante la presentación, robots y modelos lucieron atuendos coordinados, caminaron por la pasarela y ejecutaron coreografías sincronizadas frente al público. Más allá del espectáculo visual, la propuesta buscó transmitir una idea clara: la futura convivencia entre humanos y máquinas en espacios cotidianos.
El desfile planteó una narrativa en la que los robots dejan de ser exclusivamente herramientas industriales para convertirse en actores dentro de escenarios culturales. La precisión de sus movimientos y su capacidad para interactuar sin asistencia visible formaron parte central de la exhibición.
El Galaxy Robot Park, escenario del evento, se presenta como una vitrina de innovación que combina inteligencia artificial, robótica y cultura pop. El complejo incluye experiencias interactivas y espectáculos, y prevé expandir su oferta con conciertos y eventos centrados en tecnología. La compañía organizadora también tiene vínculos con la industria del K-pop.
La presencia de robots en un desfile de moda refleja un cambio en la manera en que estas tecnologías son mostradas al público. Tradicionalmente asociadas a fábricas o laboratorios, ahora buscan integrarse en ámbitos más amplios como el entretenimiento y la vida social.
Aunque los avances han permitido que los robots ejecuten movimientos complejos como caminar o bailar, aún existen desafíos relacionados con su autonomía y naturalidad. Sin embargo, eventos como el de Seúl muestran que la integración de estas tecnologías en la cultura ya no es una idea futurista, sino una realidad en evolución.





