
A través de su red social Truth, el mandatario calificó de “cobardes” a los países que no han respondido a su llamado para proteger el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
“¡Sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel!”
Presidente Donald Trump

Mientras crecen las críticas, también aumenta la presencia militar estadounidense en la región. Medios como The Wall Street Journal reportaron el despliegue de entre 2,200 y 2,500 marines hacia Oriente Medio.

Las tropas formarían parte del Grupo Anfibio de Ataque USS Boxer y la 11.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina, lo que ha generado especulación sobre una posible operación terrestre, pese a que Trump ha asegurado que no planea ese escenario.
Autoridades militares indicaron que las fuerzas están realizando “operaciones de rutina”, aunque el contexto sugiere una preparación estratégica ante una posible escalada.
Uno de los posibles objetivos sería la isla iraní de isla de Kharg, considerada clave para las exportaciones de petróleo de Irán.
Según el medio Axios, la administración Trump evalúa ocupar o bloquear la isla para presionar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Anna Kelly afirmó que Estados Unidos podría “eliminar” ese centro petrolero si el presidente lo ordena, destacando que el país está preparado para cualquier escenario.

El conflicto ha provocado un aumento significativo en los precios del petróleo, generando preocupación tanto a nivel global como dentro de Estados Unidos.
El alza del crudo se ha convertido en un factor de presión política para Trump, especialmente ante el temor de que la crisis económica afecte al Partido Republicano en las elecciones de medio mandato.
A pesar de ello, el mandatario insiste en que la operación militar conjunta con Israel avanza “extraordinariamente bien” y asegura que no existe competencia frente a Irán.
Un conflicto sin interlocutores claros
Trump también afirmó que actualmente no hay con quién negociar en Irán, tras la eliminación de altos líderes del país, lo que complica cualquier salida diplomática.
Mientras tanto, la tensión continúa aumentando en la región, con el riesgo de una escalada mayor que podría incluir operaciones terrestres o ataques a infraestructuras estratégicas.





