Opinión
Violencia de Mujeres hacia Hombres en República Dominicana: Un Análisis Socio-Jurídico/ Eddy Ezequiel Suero Castillo
Existe una barrera cultural que asocia al hombre con la fortaleza y le impide reconocerse como víctima, dificultando la búsqueda de ayuda y el acceso a servicios de apoyo psicológico
Por Eddy Ezequiel Suero Castillo
La violencia perpetrada por mujeres hacia hombres en la República Dominicana, aunque menos visible y documentada que la ejercida en sentido inverso, se inscribe principalmente en el contexto de la violencia intrafamiliar y doméstica. Desde una óptica sociológica, sus causas no suelen responder a patrones de control sistémico de género, sino más a menudo a conflictos relacionales agudos, el uso de la violencia como mecanismo de defensa o represalia en entornos ya abusivos (donde el rol de víctima y agresor puede alternarse), o la respuesta a situaciones de gran estrés emocional, económico o social dentro de la pareja. Jurídicamente, la dificultad estriba en que la legislación tiende a conceptualizar a la mujer como víctima estructural, lo que puede llevar a una subestimación o incredulidad institucional hacia las denuncias de hombres, creando un vacío en la protección efectiva de las víctimas masculinas.
Las consecuencias para los hombres que son víctimas de violencia por parte de sus parejas o exparejas femeninas son múltiples. A nivel social, el impacto más significativo es el estigma y la vergüenza, que resultan en una sub-denuncia masiva. Existe una barrera cultural que asocia al hombre con la fortaleza y le impide reconocerse como víctima, dificultando la búsqueda de ayuda y el acceso a servicios de apoyo psicológico. Desde la perspectiva judicial, aunque la Ley 24-97 abarca la violencia intrafamiliar en términos que deberían ser neutros al género, la praxis institucional y la mentalidad de los operadores de justicia están fuertemente orientadas a proteger a la mujer. Esto puede resultar en que los hombres enfrenten mayores obstáculos para que sus denuncias sean tomadas con la seriedad debida, o para que se les otorguen medidas de protección equivalentes.
El principal reto legal en la República Dominicana es garantizar la aplicación imparcial y equitativa de la ley ante cualquier forma de violencia doméstica, independientemente del sexo de la víctima o del agresor. Si bien el espíritu de la Ley 24-97 es combatir toda agresión en el hogar, la conceptualización legal de la «violencia de género» como aquella ejercida contra la mujer puede generar una desviación en el enfoque cuando el hombre es el agredido. Esto exige que los tribunales, fiscales y la Policía Nacional reciban una capacitación específica que promueva la neutralidad en la investigación de los hechos y que se priorice la severidad de la agresión y el riesgo de la víctima, y no exclusivamente el género. Es fundamental el uso del término «violencia doméstica» o «intrafamiliar» en un sentido amplio y equitativo en los procesos penales.
La solución a este problema requiere una reforma integral. Desde el ámbito jurídico, es esencial desarrollar una Ley Integral de Violencia Intrafamiliar que sea explícitamente neutra en cuanto al género de la víctima y el agresor, reordenando el esquema de protección y reparación para que beneficie a cualquier miembro de la familia que sufra agresión. Además, se deben crear y financiar verdaderos centros de acogida y líneas de apoyo que sean accesibles y socialmente aceptados para hombres víctimas, sin el sesgo de género que actualmente existe. En el plano social, se requiere una campaña de concientización pública que desmonte el estereotipo del “macho invulnerable” y fomente la denuncia, asegurando que el Estado garantice un acceso a la justicia sin discriminación para todas las víctimas de violencia doméstica en el país.
El autor es abogado



